Nombre propio compuesto del sustantivo Blu junto al también sustantivo Jerusalema. Blu hace referencia al color azul del mar y el cielo. Es un nombre místico que trae influencias religiosas judías y cristianas.

Los nombres propios que incluyen la palabra blu como adjetivo o sustantivo son cada vez más populares. Las emociones positivas ligadas al mar, al cielo y otros fenómenos naturales azules, han incrementado el gusto de los padres por estas combinaciones para incluirlas dentro de la nomenclatura del nombre de su bebe.

Por su parte, Jerusalema hace referencia a la ciudad santa de Jerusalén.

Etimológicamente, esta palabra tiene orígenes sumerios, en los que la raíz Uru significa ciudad y Shalim, era una deidad asociada a la tarde, el ocaso, la puesta del sol, la paz y el fin de las labores del día.

La forma hebrea del término refuerza sus orígenes sumerios porque se relaciona con la raíz yeru (casa) y shalem o shalom (paz). Con esto se designaría a Jerusalén como “Casa de pazoCiudad de paz”.

Jerusalén en la cultura judía

Registros que datan de cerca del año 3000-2800 a. C. registran que Jerusalén era una ciudad grande y amurallada. Sin embargo, durante la edad de bronce tardía perdió sus murallas.

La tradición judía, fue fundada por Sem y Eber, antepasados de Abraham. Según el relato de Melquisedec, el rey bueno y justo salem, bendijo a Abraham con pan y vino cuando el patriarca del pueblo Hebreo era nómada.

Más tarde, cerca del 1004 a. C. el rey David, gobernante de Israel y la tribu de Judá la toma de mano de jebuseos y la convierte en la “Ciuda de David”. Se convirtió en la ciudad donde se asentó el pueblo de Dios y hasta nuestros días, la tradición judía, la considera como su patria.

Ruinas y vestigios de la ciudad del rey se pueden encontrar en la actual “Ciudad vieja” de Jerusalén en Israel.

Uno de los hijos del rey David, el rey Salomón, fue el encargado de construir el templo de Jerusalén. En él se encontraron el arca de la Alianza, las tablas de los mandamientos que, según la tradición, Yahveh entregó a Moises en el monte Sinaí.

Jerusalema en la cultura urbana

Master KG y Nomcebo, artistas sudafricanos son los autores de uno de los éxitos del verano en 2020. La canción Jerusalema ha estallado como una de las sensaciones mediáticas a nivel mundial con más de 150 millones de views en la plataforma de Streaming Youtube.

En Shazam es el tema más solicitado y los tik tokers bailan al ritmo del jerusalema por toda la red social.

La coreografía del tema se ha convertido en uno de los Challenge más seguidos. La canción empezó a escucharse por toda África con mucha rapidez, y luego de convertirse en la conmoción africana, no tardó mucho en hacer lo mismo en América y Europa.

Es una canción que hace alegoría a Jerusalén como la madre, como casa de salvación que salva y acompaña a sus hijos. Los intérpretes la describen como una ciudad de ensueño para estar en intimidad y silencio con Dios.

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