Equinox es un término proveniente del idioma inglés que se traduce al español como “equinoccio”. Este sustantivo se refiere específicamente a dos momentos del año en el que el día y la noche tienen la misma duración.

La palabra equinox, o equinoccio, nace del latín aequinoctium y es la unión de dos raíces del mismo idioma, a saber, aequus, que significa “igual” y nocte, que quiere decir “noche”. En definitiva, su significado literal sería “noche igual”.

El equinox, o equinoccio, es un vocablo astronómico que se refiere al momento en el que el sol, al encontrarse sobre la línea del ecuador, hace que el día y la noche duren el mismo tiempo. Esto sucede en el mes de marzo, entre los días 20 y 21, y septiembre, en los días entre el 22 y el 23 del mes.

Equinox en Netflix

Equinox es el nombre que recibe una serie nórdica estrenada, en su primera temporada, el 20 de diciembre de 2020. La serie, creada por Tea Lindeburg, está ambientada en Dinamarca y su desarrollo es casi completamente rural.

La trama de equinox se centra en algunos sucesos que pasan especialmente en dos momentos astronómicos: el equinoccio y el solsticio, siendo el equinoccio de marzo (día de adoración a ostara) el más importante para el desarrollo de la historia. Por lo anterior, es que la serie adopta el nombre equinox.

Equinox en anime

Existe un anime llamado Onyx Equinox creado por Sofía Alexander y distribuido por la empresa Crunchyroll. Esta serie fue estrenada el 21 de noviembre de 2020 y se basa en diferentes aspectos mitológicos de Mesoamérica.

Onyx hace referencia en español al mineral ónix u ónice. Este mineral se encuentra principalmente en México, razón por la que fue parte relevante de las culturas indígenas del lugar.

El equinox, o equinoccio, es, y fue, una fecha muy importante para diferentes culturas incluyendo las de Mesoamérica, razón por la que la serie adopta el nombre Onix Equinox.

Equinox en las culturas ancestrales

Son diferentes los pueblos y creencias que han visto el equinox, o equinoccio, como un momento del año de especial interés porque permitía el acceso a otros mundos o a los dioses. El interés en estas fechas remonta tiempos inmemoriales por hacer parte de culturas ancestrales.

Para los griegos el equinox era el momento especial para adorar a los dioses Dionisio y Apolo. Dionisio era considerado como el dios del vino y la fertilidad, y Apolo se conocía por ser el dios de las artes.

En las culturas germánicas el equinox era el momento de adorar Ostara, la diosa de la primavera. Esta diosa representaba el renuevo, el renacimiento interior y la fertilidad. Es a partir de estas creencias que nace la celebración de la pascua.

El equinox también era de gran importancia para las culturas Mesoamericanas, pues existen diferentes templos, como en Chichén Itzá el Kukulkán, en los que se hacía adoración al sol y “ocurrían” sucesos especiales en el equinoccio.