La palabra funar, significa hacer una denuncia pública sobre algún delito aparentemente cometido por una persona o entidad. Estas denuncias generalmente se hacen en el lugar donde ocurrió el crimen.

La Real Academia Española (RAE) define este término como: “desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buena opinión y fama”.

Origen de Funar

Es una palabra de origen chileno, que comenzó a ser utilizada a finales del siglo XX (luego de la detención de Augusto Pinochet en 1998).

Manifestantes a favor de los derechos humanos, comenzaron a reunirse y, motivados por el grupo argentino HIJOS (Hijos por la Identidad, Justicia y contra el Olvido y el Silencio); se creó en Chile la organización “Acción, Verdad y Justicia (HIJOS Chile)”.

Sus primeras acciones fueron compartir historias de la violencia ejercida durante el mandato de Pinochet, extendiendo la invitación a demás personas para que contaran sus testimonios.

De esta forma fueron recibiendo información anónima, con datos sobre algunos participantes, de actos violentos durante este gobierno.

Esto dio paso a las funas, donde manifestantes realizaban protestas públicas dando a conocer el nombre del presunto delincuente y los delitos cometidos.

El ex agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI), Alejandro Forero Álvarez, fue la primera persona a quien se le realizó una funa. Acusado de facilitarle a prisioneros políticos, herramientas químicas para ser administradas y posteriormente ser torturados y desaparecidos.

Las funas en redes sociales

Éstas acciones se han convertido en la nueva forma de hacer público un hecho en específico que no siempre resulta ser verdadero. Las razones de estas denuncias mayormente se deben a robos, abuso sexual, entre otros.

La “funa” en redes sociales se interpreta como una forma de difamación para exponer a alguien al escarnio público; siendo objeto de insultos y amenazas por parte de los usuarios.

Este tipo de acciones ha sido muy criticado por considerarse como una forma de hacer justicia con las propias manos, de hecho, el lema del movimiento es: “si no hay justicia, hay funa”. Por lo tanto, cuando se expone a alguien de esta forma, se deben tener pruebas y evidencias contundentes.

Al hacer una funa, el (los) involucrados quedan totalmente expuestos, por lo que el público puede interpretar, creer y actuar de la forma que crean correcta.