La hipovolemia es un estado en el que el cuerpo ha perdido drásticamente una cantidad importante de sangre. Entre sus distintas etapas, está el ataque hipovolémico, que llega cuando la disminución ha sido tal que compromete el bombeo al corazón.

Es una afección de emergencia, pues la demanda metabólica fundamental del cuerpo no puede ser cumplida, con lo que se pierde el suministro de oxigeno. Los órganos dejan de funcionar y el paciente queda inconsciente.

¿Cuándo estamos ante un choque hipovolémico?

La fase de shock hipovolémico se manifiesta visiblemente en síntomas como baja presión arterial, pulso rápido y piel fría.

Los tejidos comienzan a sufrir daños, junto con el aparato cardiovascular. La musculatura cardiaca y los vasos sanguíneos son afectados directamente.

El trauma hipovolémico deviene comúnmente en defunciones por ataques fulminantes al corazón. Estamos ante la hipovolemia en situaciones drásticas en las que el cuerpo ha sufrido daños importantes externa o internamente.

El shock hipovolémico y todos sus grados mantienen la vida en riesgo, principalmente en los momentos críticos de accidentes o lesiones graves. Incluso se ha identificado como causa de muerte del virus Ébola, acompañado por la falla multiorgánica y la diseminación de los órganos.

Un virus que tuvo olas importantes en África durante el período 2014-2016. Así como un reciente brote en las provincias de Kivu, en la República del Congo, en mayo de 2020.

El estado hipovolémico es sumamente delicado, es más sencillo prevenirlo que curarlo para los especialistas.

Shock hipovolémico: cuidados de enfermería

Las convenciones mundiales sobre enfermería indican cuidados bastante detallados ante ataques hipovolémicos. Preparan el terreno a la intervención sobre el estado asegurando la permeabilidad de la vía aérea. Se vigilan, entre otros aspectos, la ventilación (concentración de oxígeno superior al 35%).

Entonces proceden a controlar hemorragias y reponer los volúmenes plasmáticos perdidos. Con la esperanza de lograr restaurar la circulación.

En el shock hipovolémico, las acciones de enfermería son vitales.

En el control de hemorragias, una medida básica es la presión directa sobre el punto de sangrado. Y otras herramientas como el torniquete o la ligadura vascular.

Cuando el sangrado es interno hablamos de un tratado aun más delicado. Primordialmente las intervenciones quirúrgicas.

Dependiendo de la zona afectada, se hacen lavados salinos de hemorragias gastrointestinales, buscando la reposición del volumen intravascular.

Shock hipovolémico: primeros auxilios

Siempre debe ser el primer paso intentar llamar al médico o emergencias, pero un tratamiento del shock hipovolémico inmediato sería poner al afectado en posición de shock, con ambas piernas un poco levantadas y el tronco sobre una superficie plana.

Si no se sospecha o es evidente una lesión de cuello, procurar voltear la cabeza de la víctima hacia un lado. Hay que tener a la persona cómoda y cálida. A la vez que mantenerla despierta, calmada y consciente, ya que la pérdida de sentidos puede ser bastante acelerada.