La resiliencia, es la capacidad que tiene el ser humano para adaptarse a las adversidades y alcanzar resultados positivos. Es afrontar una situación, superarla y salir fortalecido de la misma, inclusive mejor que antes. 

Por lo tanto, ser resiliente supone aceptar la realidad por muy difícil que sea, sin pretender disfrazarla o minimizarla, para buscar las mejores vías o formas de superarla.

Una persona resiliente no teme a los posibles cambios, al contrario, está abierta a éstos, pues sabe que son necesarios para avanzar y mejorar en algunos aspectos y situaciones específicas. 

Un individuo resiliente es flexible, no mezcla sus emociones con los problemas, ya que esto le ayudará a lograr una mayor objetividad a la hora de buscar soluciones.

Otro aspecto característico de la resiliencia, es la motivación. Son personas positivas, de alta autoestima, una gran confianza en sí mismas y con capacidad de salir victoriosas ante cualquier situación. 

Origen del término Resiliencia 

Proveniente del latín “resilio” que significa “volver atrás, rebotar o volver de un salto”. Inicialmente el término se utilizó en la física.

Posteriormente se acuñó a las ciencias sociales como la psicología, y comenzó a emplearse para referirse a aquellos individuos que atravesaban por situaciones difíciles como la pobreza, el maltrato físico, entre otros; y sin embargo, seguían adelante. 

Características de una persona resiliente 

  • Son autónomas, suelen estar abiertas a opiniones y consejos de otras personas o especialistas. Su entorno está compuesto por lazos afectivos y buenos vínculos con los demás. 
  • Identifican la situación, son capaces de darse cuenta y asumir cuando hay un problema afectándoles y procuran buscar soluciones. 
  • Poseen capacidad de adaptación al cambio, un aspecto sumamente necesario, ya que se necesita ser flexible y tener la mente abierta para aceptar las distintas situaciones a las que habrá que enfrentarse. 
  • La inteligencia emocional es una de sus más grandes características, pues una persona resiliente no intenta ocultar los momentos de tristeza que puede llegar a atravesar, sino que los integra y los hace parte del proceso. 
  • Solicitan ayuda cuando la necesitan.
  • Evitan quejarse e invierten ese tiempo en la búsqueda de soluciones y conductas positivas. 
  • Tienen la mirada puesta en el futuro, pues son conscientes de que el pasado no se puede cambiar. Así que se enfocan en trazarse metas a futuro y trabajan para alcanzarlas. 

La resiliencia, es una habilidad que poseen todos los individuos, no obstante, amerita de trabajo y esfuerzo voluntario para desarrollarla. Potenciar esta virtud, ayudará a salir de los conflictos y apreciar lo negativo como positivo.